Expectativas de movilidad: proyecto BMW H2R. La Pinakothek der Moderne presenta el 16° Bmw Art Car, de Olafur Eliasson |  Click to enlarge |
El trabajo del artista danés-islandés Olafur Eliasson (*1967) refleja un intenso interés en los procesos de formación y los fenómenos que se dan en la naturaleza y la tecnología. Cascadas artificiales, luz refractada y la formación de niebla y hielo son elementos recurrentes en las esculturas y las instalaciones, de inconfundible atmósfera, de Eliasson. En ellas, el observador experimenta no sólo las condiciones en las que se encuentran y el impacto de su energía, sino también la belleza de estos fenómenos naturales. Cuando son captadas por la percepción del observador, se complementan la una a la otra.
En el Pinakothek der Moderne, Olafur Eliasson presenta « Expectativas de movilidad: proyecto BMW H2R». El artista ha colaborado intensamente con arquitectos, empleados de BMW y científicos en los últimos tres años. Nominado por un jurado internacional de comisarios de arte, Olafur Eliasson fue encargado en 2005 por BMW para diseñar el 16º Art Car.
Este automóvil elegido por Eliasson, el BMW H2R, es un coche de competición que funciona con hidrógeno y que ha sido diseñado para conseguir récords de velocidad y al mismo tiempo para mirar hacia el futuro en términos de movilidad sostenible. Olafur Eliasson ha quitado la cubierta exterior del prototipo H2R y la ha reemplazado por una compleja piel de dos capas reflectantes de metales superpuestos, que forman la carrocería del coche. Esta figura está cubierta por frágiles capas de hielo. De esta forma, Eliasson transforma un objeto de avanzada tecnología automovilística y diseño industrial en una obra de arte que refleja los temas de la movilidad, temporalidad, energías renovables y la relación entre la producción de coches y el calentamiento global de una forma sofisticada y poética.
«Nuestro movimiento implica fricción: no sólo por la resistencia al viento, sino también fricciones sociales, físicas y políticas», declara Eliasson. «Así, el movimiento tiene consecuencias para la propia percepción y la forma en la que interaccionamos con el mundo. Uno puede considerar el cuerpo como una embarcación móvil o como un vehículo que cambia los parámetros del tiempo y el espacio. En un coche en movimiento, uno obviamente puede intervenir en la forma en que se construyen el tiempo y el espacio. Lo que encuentro especialmente interesante en la investigación del movimiento y la energía medioambientalmente sostenible es el hecho de que mejora nuestro sentido de la responsabilidad sobre la forma en que navegamos como individuos en un mundo definido por la pluralidad y la polifonía».
Para crear y conservar la cubierta de hielo del coche, el vehículo se mantiene en una cámara de refrigeración. Durante varios días, Eliasson ha rociado la estructura desnuda del coche con unos 2.000 litros de agua pulverizada para producir gradualmente las capas de hielo. De este proceso ha resultado una obra de arte de aproximadamente 1,5 m de altura, 5,25 m de longitud y 2,5 m de anchura. Iluminada con luz amarilla desde dentro, irradia una atmósfera gélida.
Como la obra de arte contemporánea que es, la transformación del H2R de Olafur Eliasson es un diseño provocativo que abre debates acerca del profundo impacto que han tenido el arte y el diseño es su entorno social actual. 31 enero 2008
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