Honda pone rumbo a Hungría |
El circuito de Hungaroring es un invitado fijo en el calendario desde 1986, cuando fue sede del primer evento de Fórmula 1 que se llevó a cabo en Europa del Este, y la hermosa ciudad de Budapest es siempre una parada favorita en la temporada de Fórmula 1. Al igual que Mónaco, se trata de un circuito de máxima carga aerodinámica con muchas curvas y rectas cortas. Impone el uso de neumáticos Bridgestone de compuesto muy blando, como los que se utilizaron recientemente en Montreal.
“He disfrutado de buenas carreras [en Hungaroring] —comenta Rubens Barrichello—, fui el vencedor en 2002 y subí un par más de veces al podio. Tengo muchos deseos de correr allí porque es un circuito que me encanta. Espero poder luchar por un buen resultado”. La pista siempre presenta mucho polvo, ya que casi no se utiliza durante el resto del año. Esto hace que la superficie ofrezca escasa adherencia, en especial en los laterales, y además se une el calor de agosto que aumenta el desgaste de los neumáticos. ”Hungaroring presenta una combinación de curvas de alta y baja velocidad y, por ello, la adherencia mecánica es muy importante —asegura el Director Técnico Principal, Shuhei Nakamoto—. Esperamos estar en condiciones de lograr uno o dos puntos”. 31 julio 2007
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